sábado, 8 de diciembre de 2012

Alimentación equilibrada: Proporción entre grupos alimentarios


Lo "equilibrado" en nutrición suele entenderse por "comer de todo", pero no es suficiente con eso. No sólo hay que abastecerse de todos los grupos alimentarios, sino que hay que guardar cierta proporción entre ellos para poder lograr una dieta balanceada, osease, obtener todos los nutrientes necesarios para el correcto funcionamiento del organismo. Para la población normal (aquella que no padece ninguna patología ni circunstancia que obligue a modificar su alimentación; por ejemplo, personas vegetarianas, ciertos deportistas o personas afectadas por un daño renal) se aceptan los siguientes criterios para un menú semanal:

En primer lugar,la distribución de las comidas debe ser, como mínimo, de tres comidas diarias hasta, incluso, seis. En el caso de que el número de ingestas sea mayor a 3, se contará con tres comidas principales, y el resto serán considerablemente más ligeras.

- 3 comidas principales: En nuestra cultura asociadas a desayuno, comida y cena
- Comidas suplementarias: Media mañana,merienda y resopón (ingesta entre la cena y el sueño)

En las comidas principales, la estructura más aceptada se divide en dos platos y un postre, acompañado de pan y agua.  Las comidas suplementarias son variables.

Así pues, la presencia de los grupos alimentarios en un menú diario o semanal debe ser la siguiente:



Por tanto, la forma más fácil de cubrir estas recomendaciones es consumir un primer plato con base vegetal (ensalada, verduras en todas sus formas...) y un segundo plato proteico (huevo, carne o pescado) junto a una guarnición (que debe guardar equilibrio entre verdura y hortaliza, y patata, arroz y otras guarniciones). El postre, fruta o yogur preferentemente, según las piezas diarias de fruta que compongan la dieta, que deben ser, como mínimo, 3. Los cereales (el pan, arroz, pasta y cereales de desayuno) integrales constituyen la mejor opción para este grupo, debido a sus efectos positivos (una mayor saciedad y aporte vitamínico-mineral).

Respecto a los pescados; su consumo debe ser ligeramente superior a la carne, siendo del tipo "azul" (pescado graso) por lo menos una vez por semana. El agua es a menudo el elemento más olvidados, a pesar de que su consumo también es tan importante como el de cualquier otro nutriente. El aceite de uso preferente es el aceite de oliva, junto con el de girasol.

Así pues, esto sería la primera guía hacia una alimentación sana, a pesar de que cada uno tenemos nuestro propio contexto, por lo que no siempre se pueden aplicar los mismos principios ni las mismas dietas. ¿Por qué? Por que cada persona tiene necesidades de energía y nutrientes distintos, que dependen de muchos factores (tales como el sexo, la edad, la actividad física, el ritmo de vida...); sin embargo, esta pequeña base de las raciones y proporciones entre grupos de alimentos es fundamental. Espero que os sirva!





domingo, 25 de noviembre de 2012

Descubriendo la nutrición

Cuando uno fija la vista en el plato, en el envoltorio, en el envase o, incluso, en el "tupper", es posible que le surjan infinidad de cuestiones con respecto a lo que allí se encuentra. Algunas de ellas, muy básicas, como el "¿quién ha procesado esto?" o "¿qué composición tiene este alimento?", pasando por "¿esto es un alimento sano?", "¿me ayudará a conseguir un objetivo x?" y llegando hasta preguntarnos cómo el conjunto de todo lo que comemos afectará a la salud. Es normal.

En la actualidad, la investigación en nutrición ha ido avanzando a la par que la ciencia, pudiendo contestar a muchas de esas preguntas con solvencia, y transmitiendo el conocimiento a la población desde los profesionales de la salud. Sin embargo, existe una gran confusión en este ámbito, debido a opiniones, interpretaciones o afirmaciones con o sin ánimo de lucro acerca de todo lo que tenga que ver con la alimentación, y que muchas veces se emiten sin conocimiento. Uno de los principales motivos de la aparición de este falso conocimiento es concebir la alimentación como algo común y que hacemos todos, dando el derecho a "opinar" y asesorar a otros según experiencias propias. Si esto lo unimos al papel de la publicidad y el mundo del marketing, no es de extrañar que el seguimiento de prácticas inadecuadas sea algo común. Así pues, todo ello conlleva consecuencias, obviamente, negativas para la salud, y muchas veces (en el caso de personas no profesionales con ánimo de lucro) para el bolsillo.

Por ello, quizá sea conveniente indagar en esa red de información tan basta para analizar y, en su caso, corregir. El objetivo, pues, es conocer fundamentos de nutrición para crear hábitos saludables y conocimiento de cómo comer, evitando caer en malos consejos y en todo aquello que entrañe peligro. En definitiva, aprender a cuidar la salud con los alimentos, descubrir la nutrición.


“Que la comida sea tu alimento y el alimento tu medicina.” Sócrates